Este método de alivio del dolor lumbar (no abdominal ni perineal) consiste en inyectar 0,5 – 1 ml de agua estéril en cuatro puntos establecidos en la región sacra (en el Rombo de Michaelis), que interrumpe la difusión de los estímulos de dolor hacia el cerebro.
La inyección intradérmica da mejores resultados que la inyección subcutánea. Tras la inyección puede producir picor/dolor durante 30 segundos aproximadamente, teniendo su pico máximo de eficacia a los 30-40 minutos, una duración de hasta 60-90 minutos y pudiendo ser repetida cada hora.
Lo bueno de esta técnica es que no limita el movimiento y puede utilizarse en todas las fases (aunque es más efectiva en la fase de pródromos), ya que no existe riesgo ni para la madre ni para la adaptación del bebé a la vida extrauterina.

